jueves, 9 de septiembre de 2010

Dolor de cabeza, cuello y hombros


Un gran número de personas de cualquier edad desarrollan fuertes y constantes dolores de cabeza que muchas veces  son mal diagnosticados y tratados como migrañas o dolores tensionales, y por tanto, estos pacientes son sometidos a terapias físicas y al uso diario y constante de medicamentos llámese antiinflamatorios o relajantes musculares y/o ansiolíticos que solo mitigan el dolor pero no lo curan. Estos pacientes son tratados por médicos, neurólogos, traumatólogos, quiroprácticos, etc. pero ninguno puede determinar cual es la real causa de esta molestia.

Aunque parece mentira, un alto porcentaje de estos dolores se origina en la cavidad bucal y es producido por una mordida inadecuada que puede ser producida por mal posición dentaria, ausencia de piezas dentales, restauraciones mal efectuadas, prótesis mal adaptadas, entre otras.
La causa de todo ello es que nuestro maxilar inferior ó mandíbula no puede encontrar la posición correcta debido a las interferencias que encuentra a nivel dentario por las causas anteriormente señaladas. Cuando estamos despiertos, nuestra mandíbula cae y vá ligeramente hacia adelante con respecto a su articulación generando un espacio de 1 a 2 milímetros entre ambos maxilares (nunca estamos con las muelas en contacto)  en este momento los músculos que sostienen el maxilar estan en constante trabajo, pero al hablar, masticar, deglutir y realizar los demás movimientos cotidianos estos músculos trabajan mucho más.

Al momento de dormir, y por un acto reflejo, la mandíbula retrocede y busca encajar en el fondo de su cavidad para buscar su posición de reposo y permitir que los músculos descansen.


 Pero al haber interferencias a nivel dentario, estas impiden el normal desplazamiento y ubicación de la articulación a su posición correcta y al tropezar las piezas dentarias entre sí provocan un rechinamiento dental y un mayor trabajo a nivel muscular y articular, es decir, lejos de descansar trabajan mucho más.

Como resultado de esto, el paciente se despierta cansado y con un fuerte dolor de cabeza o alrededor de los ojos y también puede comprometer cuello y hombros. El dolor se origina en la articulación temporomandibular pero no se siente allí mientras no sea palpada y se irradia hacia las otras zonas dificultando su diagnóstico.

Otras causas posibles son:
  • Tensión excesiva en los músculos mandibulares
  • Alineamiento defectuoso entre los dientes inferiores y superiores y la mandíbula
  • Posición o desplazamiento anormal de la articulación mandibular
  • Artritis o un proceso inflamatorio similar en la articulación
  • Movimiento excesivo o limitado de la articulación
Para descartar o confirmar si esta es la causa del dolor se recurre a los siguiente procedimientos:
  • Palpación de la articulación temporomandibular para ver si hay dolor
  • Detección de sonidos, como clics o chasquidos.
  • Inspección visual de la dentadura, las articulaciones temporomandibulares y los músculos de la cara y la cabeza
  • Guía manual de la mandíbula a su posición de reposo para detectar posibles interferencias.
 Tratamiento: El diagnóstico y tratamiento puede ser hecho por un odontólogo bien entrenado en la especialidad ya que hay puntos en las piezas que no se deben moficar y este suprime total y definitivamente este molesto dolor y básicamente consite en:

  • Detección y eliminación de todos los puntos de contacto prematuros entre los dientes que impiden el correcto movimiento y localización del maxilar en su posición de reposo.
  • Colocación de prótesis en todos los espacios faltantes que impidan el desplazamiento y posterior interferencia de otras piezas dentales.
  • En algunos pacientes más complicados se requiere el uso de una férula de mordida para reprogramarles la memoria muscular tema que será tratado posteriormente.

2 comentarios: